Delhy de niña (a la derecha),
con su padres y sus hermanas.









Delhy Tejero con el director de la Escuela de San
Fernando y sus compañeros de promoción.


















Delhy Tejero impartiendo sus clases de pintura mural
en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid.























































Delhy Tejero en Marruecos durante el verano 1936.




Delhy Tejero durante su estancia en Florencia,
otoño- invierno 1937.








































































Delhy Tejero en la colocación del mural del Salón de
sesiones del Ayuntamiento de Zamora, 1949.






































Delhy Tejero pintando en su estudio del Palacio de la
Prensa de Madrid, el último año de su vida.

LA ARTISTA
Datos Biográficos

TEJERO BEDATE. Toro (Zamora), 22/02/1904 - Madrid, 10/10/1968

1904
Delhy Tejero nace en el seno de una familia oriunda de Toro en la que abundaron las profesiones liberales. Segunda de tres hermanas, su infancia estuvo marcada por la muerte de su madre y por la dedicación del padre a sus hijas, que determinó su particular formación (largas temporadas de permanencia en el campo, en contacto integral con la naturaleza, durante las cuales se inicia de modo espontáneo en el modelado, dibujo, etc). A pesar de sus deseos de ir a Madrid para iniciar su formación artística, su situación familiar no se lo permite, aunque en su ciudad natal puede recibir clases de dibujo en la Fundación González Allende, modélica institución inspirada en los principios de la Institución Libre de Enseñanza.

1924
Publica su primera ilustración, firmada todavía con su verdadero nombre Adela Tejero, en el periódico toresano El Noticiero de Toro, así como su primer trabajo retribuido como ilustradora en el periódico madrileño El Liberal.

1925
Se traslada a Madrid para estudiar en la acreditada escuela de Artes y Oficios, de la calle de la Palma y preparar, de esta manera, su ingreso en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando. Conseguido esto en 1926, realiza ambas carreras a la vez, teniendo como maestros a Julio Romero de Torres, Domenech y a Moreno Carbonero entre otros. En mayo de este año interviene por primera vez en una exposición colectiva en la Embajada de Cuba en Madrid, institución que compra su primer cuadro expuesto.

1928
Inicia su colaboración habitual como ilustradora de las mejores revistas de la época (Blanco y Negro, Crónica, La Esfera...), gracias a lo cual puede trasladarse a vivir a la residencia de señoritas regentada por María de Maeztu, donde permanecerá por espacio de cuatro años. Su estancia allí le permite relacionarse con intelectuales y escritores, así como adentrarse en las nuevas orientaciones artísticas. Lorca, Alberti, Clara Campoamor... pasan por la Residencia en esos años. Se relaciona muy frecuentemente con los Valle-Inclán y Josefina Carabias y Marina Romero que serán algunas de sus mejores amigas y compañeras de habitación.

1929
Comienza a firmar como “Delhy”, sustituyendo su nombre -Adela- por este otro inspirado, al parecer, en el de la capital de la India, y obtiene el título de Profesor de Dibujo y Bellas Artes de la Escuela de San Fernando, expedido el día 6-10-1929. En febrero de ese mismo año había conseguido una beca del Ministerio de Instrucción Pública.

1930 / 1936
Se intensifican sus colaboraciones como ilustradora gráfica y adquiere una gran reputación junto a Ribas, Penagos o Bartolozzi. También en 1930 asiste por primera vez a la Exposición Nacional de Bellas Artes, recibiendo un premio de Aprecio.

1931
Viaja por primera vez al extranjero, y tras una breve estancia en París sigue hasta Bruselas para estudiar procedimientos industriales de pintura mural y expone en L’École Supérieur Logelain. A su regreso en el mes de julio, es nombrada profesora interina de pintura mural en la Escuela de Artes y Oficios de Madrid, donde ella había iniciado sus estudios.

1932
Monta su primer estudio en la calle de Miguel Moya de Madrid. Vuelve a presentarse a la Exposición Nacional y en esta ocasión se le concede la tercera medalla en Artes Decorativas por su obra "Castilla". Además, en diciembre de ese mismo año ofrece, en el Círculo de Bellas Artes, su primera exposición individual con proyectos de murales, pintura al óleo de gran formato y una colección de dibujos en donde muestra, por primera vez, numerosas técnicas experimentales, entre ellas la delcomanía (que más tarde, en 1939, se atribuiría su creación a Oscar Domínguez) para su serie de “Brujas o Duendinas”, que constituyen una gran novedad y que son muy destacadas y alabadas por críticos como Manuel Abril.

1933
Finaliza la exposición del Círculo de Bellas Artes después de haber sido prolongada y participa en el Salón permanente de la Unión de Dibujantes Españoles.

1934
Su cuadro "Mercado Zamorano" presentado en la Exposición Nacional dedicada al traje regional, recibe críticas excelentes. En Toro, la revista Babú, edita un número monográfico dedicado a ella como reconocimiento a su prestigio, y el Ayuntamiento da su nombre a la plaza donde nació. Ese mismo año redacta una memoria, que pueda servir de orientación, aplicada a la enseñanza de la pintura mural decorativa, y que hoy todavía podríamos considerar valida y acertada: “De qué modo concibo yo la orientación del arte decorativo y por qué desearía completar mis estudios con arreglo a esa orientación”. Con este trabajo consigue una beca del Estado con la viaja de nuevo a París.

1935
Ilustra por primera un libro, "Poemas A" de su amiga Marina Romero, sufragado por la Asociación de Alumnas de la Residencia.

1936
Al terminar el curso académico se va de vacaciones a África, donde le impresionan profundamente Tánger y Fez, y allí le sorprende la Guerra Civil, por lo que se vio obligada a prolongar su estancia en África hasta septiembre. Cuando consigue volver, lo hace siguiendo el itinerario Casablanca, Lisboa, Salamanca y Toro, donde permanecerá unos meses, ante la imposibilidad de llegar a Madrid para seguir impartiendo sus clases. Desde su regreso hasta el verano de 1937, fue profesora de dibujo en el Instituto de Toro y realizó murales en Salamanca para comedores infantiles y los del hotel Condestable de Burgos. Al terminar esta obra, con un salvoconducto especial abandonó el país para ampliar estudios de pintura mural en Florencia, y emprender así, un exilio moral que ella consideró imprescindible y que duraría dos años.

Sale por Irún hacia París, y allí visitó la Exposición Internacional, deteniéndose sobre todo en el Pabellón Español, donde se reencuentra con antiguos compañeros. Después de visitar algunas ciudades italianas llega a Florencia, donde estudia en la Escuela de Pintura Mural de San Marcos, y después pasará una breve estancia en Nápoles y Pompeya para iniciarse en la técnica de la encáustica.

1938 (Enero)
Se instala en Capri. Allí permaneció durante cinco meses con gran actividad pictórica y trabó amistad con Axel Munthe, el enigmático autor de la "Historia de Saint Michel".

1938 (Mayo)
Se traslada a París, donde permanecerá hasta septiembre de 1939. Allí entra en contacto con la Escuela Surrealista, en especial con Óscar Domínguez, quien la introduce en el círculo de André Bretón. Conoce a Picasso y se relaciona con los algunos exiliados españoles. Sigue un curso de pintura en la Universidad de la Sorbona, y hasta junio de 1939 asiste a un curso de teosofismo. Para ella fue un descubrimiento el mundo de la cabalística, las nociones astrales que parecían complacerla, y en particular todo cuanto tendiera a realzar el espíritu sobre el mundo material.

1939
Expone con el grupo surrealista en la muestra "Le rêve dans l’art et la littérature" junto a Miró, Domínguez, Man Ray, Chagall, Klee, etc., pero las obras de esta etapa fueron posteriormente destruidas por ella misma a su regreso a España. Terminada la guerra española y ante la amenaza de la ocupación de París por los alemanes, vuelve a España. El 10 de agosto de 1939, vuelve a cruzar la frontera por Irún, y tras una etapa de necesario reencuentro familiar, en noviembre se instala en Madrid, en su nuevo estudio-vivienda del Palacio de la Prensa, que conservará hasta el final de su vida.

1941 / 1945
Retoma su actividad como muralista. Decora un comedor infantil en el Pardo, la iglesia del Plantío, un oratorio en Aranjuez, la capilla de la Delegación Nacional y el cine del Palacio de la Prensa. No puede reanudar sus clases en la Escuela de Artes y Oficios pues se le abre un expediente bajo pretexto de haber abandonado la cátedra durante los años de la Guerra, aunque consigue anular su depuración profesional demostrando la imposibilidad de hacerlo al estar ausente de España, y el Ministerio de Educación zanja la cuestión suprimiendo la cátedra de Pintura Mural.

1943
Fue galardonada en la Exposición Nacional con la tercera medalla en la sección pintura. Este mismo año muere su padre, y comienza lo que ella llama “mi segunda conversión”, al relacionarse con el círculo intelectual-religioso “integrista” formado por Lili Álvarez, la duquesa de Maqueda, Isabel Flores de Lemos y el padre César Vaca, que la acercan a una fuerte tendencia espiritualista que influirá en su pintura, y que la lleva a destruir algunos de sus cuadros anteriores, en un afán por hacer desaparecer toda alusión a la corporalidad.

1946
Vuelve a ser galardonada en la Exposición Nacional y expone en la Galería Estilo (Madrid); y es invitada a participar en la gran exposición colectiva de pintura que el Gobierno Español organizó en Buenos Aires.

1947
Expone en el Museo de Arte Moderno y en la Exposición Nacional, obtiene la segunda medalla de ilustración de libros, tarea a la que también se había dedicado en estos años. Lentamente fue abandonando el grupo religioso al que era asidua, y esta decisión queda reflejada también en su pintura, con una nueva corporalidad figurativa y en el gusto por fusionar las figuras, que la crítica especializada calificó como “una huída sabia del realismo amorfo”.

1948
Gana una medalla en la Exposición Nacional, sección dibujo, con La Favorita, obra realizada a partir de apuntes tomados durante su estancia en Marruecos, y que ejecutó con una técnica muy novedosa. Este mismo año gana el concurso nacional para realizar el mural del Ayuntamiento de Zamora, que titula "Amanecer jurídico del municipio zamorano", inspirado en pasajes del Romancero, y que terminó dos años después.

1949
Realiza otro mural para Banco Popular Español de Madrid.

1953
Será la única mujer que participa en la primera exposición de arte abstracto, realizada en Santander junto a Saura, Miralles, etc. Desde entonces, su inmersión en el informalísmo será profunda y duradera, aunque esto no supuso nunca el abandono de otros estilos y el uso de las mas variadas técnicas.

1954
Es seleccionada para exponer en la Bienal de La Habana, junto a artistas de la talla de Vázquez Díaz, Benjamín Palencia o Pablo Gargallo y aunque no fue premiada, su participación fue muy destacada por la prensa y la critica.

1955
Lleva a cabo su última exposición individual en Madrid en las salas de la Dirección General de Bellas Artes. Ésta fue la muestra más completa y significativa de su trayectoria artística, que obliga a la crítica a reparar en ella, una vez más. Camón Aznar habla de “nuevas técnicas”, Lafuente Ferrari resalta el “conseguido concepto actual de idealización irrealizable” en sus cuadros. En este mismo año obtiene el premio Uruguay en la III Bienal Hispano Americana de Barcelona. Y en cuanto a su recorrido artístico, ha incorporado definitivamente un nuevo “ismo”, que cultivara hasta el final de sus días: el constructivismo.

1959
Realiza sus últimas exposiciones individuales fuera de Madrid, en Salamanca y Valladolid, en las que Bartolomé Mostaza sitúa a Delhy a la vanguardia de las tendencias del arte moderno del panorama español. Durante el verano de este año su salud, ya delicada, sufre un grave revés, a causa de un infarto de miocardio.

1961 / 1964
Efectúa varios encargos de retablos para iglesias de los pueblos nuevos del Instituto de Colonización en Almería, Huelva, Badajoz y Jaén, con procedimientos que van desde el uso de fondos de oro y pintura plana de inspiración bizantina, hasta otras imágenes religiosas narradas en planos constructivistas.

1965
Ya muy enferma, realiza los murales para la nueva Tabacalera de Sevilla, aunque utilizando el lienzo como soporte ante la imposibilidad de trasladarse hasta allí por su delicada salud. Aun así, en 1966 hace un último viaje a París para constatar si de verdad ha muerto o no el grupo Surrealista, al que ella había pertenecido, e intenta borrar o sustituir por otras pinturas los frescos con motivos pompeyanos y figuras desnudas que había realizado en esta ciudad a finales de los años 30. Sin conseguir este propósito ni reconocer el ambiente artístico que ella había dejado en París, regresa a España. Y a pesar de su delicado estado de salud, su actividad como pintora e ilustradora es incesante, aunque sus ilustraciones acompañan a sus propios cuentos, que aparecen publicados, en ABC y YA.
Sus ultimas obras de caballete son esquemáticos paisajes de su tierra, así como el gran mural del colegio de los mercedarios de Madrid, en el que ensaya sobre el muro nuevos procedimientos y materiales.

En 1968, el 10 de octubre, muere en Madrid en un día sin sol, como ella había deseado, en plena actividad artística. Descansa en Toro.

Actividades, publicaciones y exposiciones colectivas e individuales realizadas y organizadas en torno a la obra y vida de Delhy Tejero después de su muerte:

1969
El Club Urbis organiza una exposición homenaje a la artista recientemente fallecida de carácter antológico.

1971
Por iniciativa familiar, se inauguró oficialmente la casa-museo de la pintora en Toro, que funcionó como tal, hasta 1987 sin apoyo institucional.

1975
La Dirección General de Bellas Artes, promovió una magna exposición antológica en Madrid, que fue presentada por José Luis Fernández del Amo.

1980
Se celebró otra exposición antológica, organizada por la Casa de Cultura y la Caja Provincial de Ahorros de Zamora. Esta fue la primera ocasión en que la obra de Delhy Tejero se mostraba en su provincia.

1986
Se expusieron cuatro obras suyas en la exposición itinerante de Homenaje a Castilla, promovida por el Banco de Bilbao (Madrid, Valladolid, Bilbao).

1992
La obra de Delhy Tejero estuvo representada, con dos cuadros, en la exposición de artistas contemporáneos castellano-leoneses, en las salas de La Maestranza, con motivo de la Exposición Universal de Sevilla.

1998 / 1999
La última Bienal de Pintura del siglo XX de la ciudad de Zamora le dedico un homenaje con una exposición antológica, como la artista zamorana más destacada del siglo XX. Se incluyeron también sus obras en la muestra Cien años de Arte en Zamora, colofón de un siglo de actividad artística provincial.

2004 / 2005
Con motivo del centenario de su nacimiento, durante estos años se han celebrado distintas exposiciones monográficas (Caja España, Museo Provincial de Zamora) y ciclos de conferencias, organizadas por el Instituto de Estudios Zamoranos, que se celebraron en Zamora y en Toro, donde también se celebro otra exposición en la Casa de Cultura, conmemorativa de su centenario.
La Asociación de Médicos Escritores inicia las actividades culturales de este mismo curso 2004- 2005, con una sesión dedicada a la pintora, uniéndose con este acto, a las otras conmemoraciones realizadas.

2005 (Diciembre)
El Museo Municipal de Arte Contemporáneo de Madrid inaugura una exposición "Delhy Tejero 111 dibujos", dedicada a la faceta de ilustradora de la pintora toresana. Esta misma exposición fue mostrada en Palencia, en las salas de Caja España.

2009 / 2010
Durante gran parte de estos dos años con el título Delhy Tejero Representación recorre la totalidad de la comunidad de Castilla y León una magna exposición antológica comisariada por José Marín-Medina y patrocinada por Caja España y el catálogo de la misma editado por la Junta de Castilla y León.